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Wednesday, November 30, 2011

parto

mañana salgo de viaje.
ruta tres al sur.
Madryn a visitar a Bruno Di Benedetto.
Trelew a leer con los amigos.



La fiel me está esperando.

Tuesday, November 29, 2011

viento

El viento tira mi auto hacía la derecha, sopla fuerte, no voy por la ruta tres, voy a casa , por la ruta uno, cada día me subo a su espalda y voy y vengo del trabajo.
Prendo la radio y escucho que cada día más gente renuncia a los subsidios del gas , la luz y pienso... ¿es esa señal que pasa , amarilla por mi costado, un gasoducto? ¿adónde va? Pasa por la ruta ,a cinco kilometros de mi casa.... y¿ es lo mismo para uno que vive en avenida Santa Fé? ¿ Qué parte del mensaje del periodista me perdí?
El gas , la luz , el petróleo, pasan casi casi por mi puerta...es de este sur que nacen, hay algo que me perdí en la voz del periodista.

Monday, November 28, 2011

la noche

la noche sobre la ruta tres tiene un encanto particular
los autos van a 150 y las luces dibujan arcos
tiran flechas los autos
viajan en asientos quietos
se van sin moverse
esos hombres.

poema

digo : regresa

y temo no reconocerme
cuando entre por esa puerta.

MACKY CORBALÁN
vuelvo, acá estará mi diario de viaje, viaje quieto, viaje a mí.

Wednesday, February 08, 2006

VUELTA A CASA

El viaje fue a partir del 28 de diciembre al 25 de enero, la ruta como siempre , abierta y generosa.Pampa de Salamaca con todas sus estrellas me brindó un año nuevo maravilloso.
Los camiones sigilosamente cruzaban en la noche , sus luces cortaban los secretos escondidos.A cada lado de la ruta , en la noche brillaban , rastros incandescentes, las voces que nunca se dijeron.
Cada día pasado en viaje es un día más regalado a la hermosura de ser nómade.
¿Quién nos encerró en una casa?
¿Por qué la rutina de un día tras otro?
¿dónde la aventura espera por mí?
Ahora , en casa escribo y los olores de la estación de servicio de Uzcudum se mezclan en mi recuerdo con el olor de la lluvia de esta mañana en Viedma.
L a lluvia me siguió gran parte del recorrido, cerca del Dique Ameghino el camino estaba cortado en varias partes, la lluvia en el sur no moja, corta la tierra para mostrar su interior de cristal y sílice.
En la costa, pasé por Camarones, un pueblo de pescadores, se ve que allí nadie tiene muchos problemas ni apuro, las calles son muy anchas y se duerme la siesta, cerca hay un parque nacional, animales silvestres cuidados y un club viejo de petroleros que también fue privatizado, allí pasé la noche, no hubo escenas rómanticas ni besos apurados, una lentitud parecida a la del pueblo nos visito.
Al despertarme mire por la ventanuca del trailler y vi los guanacos mirando hacía mi con curiosidad, el baño estaba a unos doscientos metros, con mi toalla partí a la misión imposible de bañarse en Patagonia, el agua casi fría otra vez, en fin , un café instantáneo , unas galletitas y salir a toda máquina , la lluvia se acerca otra vez.
El hombre que viaja comnigo se asombra de la que soy cuando viajo. No sabe. No comprende.
Los hombres saben pocas cosas de las mujeres que viven con ellos.
Este , el que ahora me habita, no sabe que estar en movimiento hace que la piel tengo otras fragancias, que la mirada se alarga , la risa brota más fácil, no se esta pensando en la casa y si las plantas fueron regadas, si se terminó la harina, o si se paga el gas, las preocupaciones del viaje son veloces , caen aprisionadas debajo de las ruedas de mi cochecito gris metalizado.
El autito responde a mis manos, corre y recorre kilometros mansamente, tranquilo, sabe que tenemos que llegar, y nos lleva, a ningún lugar en especial, nos lleva sin quejas y a buen ritmo. Mi auto sabe mucho de mí.
Las águilas moras del Dique estaban en lo alto, esperándome.
El río Chubut cortaba el desierto con su filo verde.
La latita de paté y las criollitas de ese mediodía eran un manjar.
Así seguimos viaje, el desierto del corredor de las mesetas se abría.

Wednesday, December 28, 2005

PREPARO UNA NUEVA SALIDA

Este viernes 31 de diciembre parto, pasaré la última noche del año manejando, el rumbo será el sur , como siempre, la ruta guiará mis pasos, Pampa de Salamanca el primer puerto.
Allí a cien kilometros de Comodoro Rivadavía me darán las doce, brindaré con el hombre que esta vez viaja conmigo, al costado de la tres, un brindis en el viento, tiraremos una manta y haremos el amor en la banquina.Conjuraré al dios de lo oscuro y arrojaré el mal año por el cañadón.
La noche en la ruta tres tiene un encanto particular, todo el cielo es más grande y límpido, las estrellas rozan mi cabeza y soy mucho mas alta y bella, y pura en sus orillas.
No hay en el camino un mejor lugar para amarse que esa pampa inmensa , su abrigo gris afloja el ánimo y las esperanzas se mezclan con las voces de la piedras.
Mi auto festejará también la libertad de recorrer kilometros a toda la fuerza de su motorcito de 1000 , beberá nafta como nunca, y su andar será firme y tranquilo como el de un pequeño insecto peregrinando el desierto.
En el baúl , abrigos, latas de paté, vinos oscuros, jabones perfumados, zapatillas viejas para caminar por el campo, y una caja vacía, donde de a poco juntaré las huellas de mi viaje, maderitas roídas por el viento, caracoles milenarios, algún tornillo oxidado, y otros tesoros perdidos por ahí.
No me cruzaré con otras personas , sólo el hombre y yo, los libros de Pessoa en el asiento de atrás, algunas hojas para registrar impresines y la máquina de fotos,ese es el plan.
la ruta tres y yo conocemos el secreto, el hombre allí se transforma en un ser casi mitológico, es un heróe, escucha mis palabras , se ríe, y me ama como en ningún otro lugar, escribe el mundo y me lo lee, es el que yo elijo , de todos los que es , este es el que más me gusta.
Camina más lento, no usa el telefono, su mirada es mas clara todavía.
La ruta tres, al lado del mar, como una guía para llegar al centro mismo de una.
La ruta tres , el lugar donde uno se pierde, sólo para encontrarse.

Wednesday, November 09, 2005

MEJORA EL TIEMPO

Hoy el día es mas caluroso, se nota la cercanía del verano. El río está alborotado por el viento , brilla como un pequeño mar.
La palabra flota sobre su lomo.
Yo levanto un poco mis ojos y veo las retamas florecidas, lluvia amarilla en mi ventana, el tiempo que devora no transcurre en esta ventana, las flores son una metáfora del tiempo, cuando aparecen se sabe que esta llegando el momento de partir, el verano.
Imagino un hombre conversando. Ya no tiene treinta años, es grande, camina ya con calma, está sentado después del almuerzo y habla de política, dice que el general era una luz para su pueblo, y otras cosas por el estilo, pasa su mano por la barbilla lentamente, y le dice a quien está sentado enfrente suyo que ya no se afeita igual que antes, que no come como antes, que ahora que lo piensa tampoco hace el amor como antes, dice que está grande ,se resiste a creer que algo tan exterior como afeitarse modifique su espíritu, lo modele, lo dice.Ha bajado una escalera que ya conocía, la bajó rápido, eso lo estimula, se siente joven, es la escalera de la casa de una mujer, que ya conocía , entró al baño, siente una dicha momentánea, piensa en el camino, mejor salir temprano.
Sube otra vez agilmente la escalera, se sienta , prende su pipa, y le pregunta a su anfitriona si sentirse bien bajando como un muchacho la escalera tiene algo que ver con la política. Ella le dice que en un sentido amplío, sí.
Ella le contesta que esencialmente él es un tipo político, le dice que es un tipo inconveniente, uno que habla.
El se ríe. Piensa mejor salir de esta casa de día, la ruta tres se doma mejor con luz de sol.
Se ríe.
Y piensa como será domar a esa mujer .
Yo no sé mucho del general, no bajo nunca corriendo las escaleras de mi casa, no creo en el paso del tiempo, sólo me interesan las estaciones , sé que no hago el amor como antes y eso es bueno,siempre camine lento, no soy una tipa política, y ahora que escribo, pienso en la lluvia amarilla en mi ventana, el olor de las retamas, un amigo que me escribe cartas tristes , y que para mi nunca fue la ruta un animal para domar, pero admiro a ese hombre que se despide de una mujer en la puerta se sube al auto y sigue.
Ahora en el asiento del acompañante pone una flor que robo de un jardín y dice despacito, mi nombre.

Tuesday, November 08, 2005

Cada día de este mes ha soplado el viento,
es un período atravesado
por el viento
las hojas arriadas hacía el sur
parecen peregrinos
que esperan recibir medallas de valientes
corazones púrpuras
esperan
las hojas son brújulas que marcan el camino al sur.
Yo me siento a la máquina y escribo, el viaje de mi cabeza es hacía el verano.
El viaje del hombre es al sur, esta vez salió de madrugada, apenas apuntaba el sol, su destino San Julían, allí encontrará algún eco a sus voces.
Extrañará la luz de la casa, las plantas que cuida, el perro que lo espera en la escalera, su música, y si tengo suerte sentirá por la noche un calor que le falta.
Caminará por las calles de San Julían y buscará en la ría, la risa que yo perdí en la infancia.
El hombre no es Henry Miller, no, no es Carver, no , no es Calvino ni Kundera, es el hombre que pone deseos en mí, es el que regala letra a lo que escribo , el hombre no sabe de mi mirada hacía él.Casi no ve , casi no escucha, el auto lo lleva a 150 por hora, yo escribo a dos dedos en una máquina , excusa para nombrarlo.